40.01. Cronología del evangelio de Juan - Cuatro fiestas sucesivas de la pascua

Debido a la importancia del Evangelio de Juan para la preparación de una Armonía de los Evangelios, deben tomarse en cuenta especialmente los siguientes datos proporcionados por este Evangelio:

Juan menciona tres pascuas y una "fiesta de los judíos":

"Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén" (Juan 2: 13).

"Después de estas cosas había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén" (Juan 5: 1).

"Y estaba cerca la pascua, la fiesta de los judíos" (Juan 6: 4;

"Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin" (Juan 13: 1)

Aunque esta última ha sido identificada con varias fiestas judías, parece preferible considerarla como la segunda pascua del ministerio de Jesús.

Por lo tanto, Juan registra los acontecimientos de cuatro fiestas sucesivas de la pascua. Jesús fue bautizado varios meses antes de la primera de esas pascuas, y por lo tanto la duración de su ministerio fue aproximadamente de tres años y medio. De acuerdo con la cronología aproximada seguida en este estudio, las cuatro pascuas del ministerio de nuestro Señor fueron las de los años 28, 29, 30 y 31 d. C.

La pascua del año 28 d. C. parece que tuvo lugar durante la primera visita de Jesús a Jerusalén después de su bautismo pues fue en esa fiesta cuando Jesús anunció su misión como el Mesías y comenzó su obra:

"Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él. Después de esto descendieron a Capernaum, él, su madre, sus hermanos y sus discípulos; y estuvieron allí no muchos días. Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén" (Juan 2: 11-13),

Además, los sucesos del cap. 6 que Juan relaciona con la proximidad de la pascua (vers. 4) ocurrieron un año después de los del cap. 5. Jesús no asistió a ninguna de las fiestas nacionales desde la pascua del año 29 hasta la fiesta de los tabernáculos en octubre- noviembre del año 30 (Juan 6: 4; cf. cap. 7: 1-2), y por lo tanto no estuvo presente en la pascua del año 30.

Pasaron unos tres años entre el bautismo y la fiesta de los tabernáculos del año 30, y tres años y medio entre el bautismo y la pascua final. También transcurrieron tres años entre la primera y la última pascua, o sea las de los años 28 y 31.

Para correlacionar el ministerio de Judea, que menciona Juan, con el de Galilea que registran los autores de los sinópticos, es necesario saber con seguridad el tiempo cuando comenzó el ministerio de Jesús en Galilea. Algunos lo sitúan en octubre-noviembre del año 28, y otros en abril-mayo del año 29, después de la pascua. Nosotros situamos tentativamente el comienzo formal del ministerio de nuestro Señor en Galilea en la última parte de la primavera (abril-mayo) del año 29.

El período entre las pascuas de los años 28 y 29 fue dedicado mayormente a Judea; el que estuvo entre las pascuas de los años 29 y 30, casi exclusivamente a Galilea, y el que correspondió entre las pascuas de los años 30 y 31, a las regiones limítrofes de Galilea, a Samaria y a Perea.

40.00. Cronología del Evangelio de Juan - Introducción

La precisión cronológica del Evangelio de Juan suministra la estructura básica para la preparación de una Armonía.

Entre los sinópticos -los primeros tres Evangelios- Marcos es el que sigue un mejor orden cronológico de los acontecimientos, y por esta razón se sigue generalmente el orden de su narración en el caso de los hechos no registrados por Juan. Cuando Mateo difiere de Marcos, puede darse preferencia al orden que sigue Lucas.

Muchos incidentes de menor importancia cuya ubicación cronológica no es segura, fueron colocados provisionalmente dependiendo de la evidencia circunstancial. Es importante recordar que si bien es cierto que la estructura fundamental de los sucesos presentados en la Armonía¹ está bien establecida, el lugar que se da a muchos de esos incidentes pequeños es sólo provisional.

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¹ Presentaremos la Armonía de los Evangelios más adelante.

39.02. Preparación de una Armonía de los Evangelios - II

Los siguientes datos son importantes en la preparación de una Armonía de los Evangelios:

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39.01. Preparación de una Armonía de los Evangelios - I

Los siguientes hechos relativos a cada uno de los Evangelios son especialmente dignos de tenerse en cuenta en la preparación de una armonía.

Mateo
El autor del primer Evangelio fue testigo ocular de los sucesos que ocurrieron durante aproximadamente la segunda mitad del ministerio de Jesús. Su relato es en extensión y plenitud sólo menor al de Lucas. De los 179 sucesos que hay en la Armonía de los cuatro Evangelios que presentaremos, Mateo tiene 95, o sea 53 por ciento, y de ésos, 14 son exclusivos de él. Mateo tiende a agrupar los acontecimientos por orden de temas, y por eso su relato con frecuencia se desvía de una línea cronológica exacta. Mateo es, por excelencia, el reportero de los sermones de Jesús y otros discursos, como el Sermón del Monte (cap. 5-7), las instrucciones dadas a los doce (cap. 10), el sermón junto al mar (cap. 13), las enseñanzas del último día en el templo (cap. 21 - 22) y el regreso de nuestro Señor (cap. 24-25). Mateo presenta 21 de las 40 parábolas narradas por los escritores de los Evangelios, y 20 de los 35 milagros.


Marcos
Hasta donde se sepa, Marcos no fue testigo ocular de los sucesos que describe. Se cree generalmente que narra la vida de Cristo tal como la oyó de labios del apóstol Pedro. Marcos relata 79 eventos (44 por ciento) delos 179 que se hallan en la Armonía de los Evangelios, casi tantos como Mateo, pero en menos de dos terceras partes de la extensión de Mateo. Marcos relata 18 de los 35 milagros de Jesús, pero sólo 6 de las 40 parábolas. Es evidente que el propósito de Marcos fue informar lo que hizo Jesús, y no lo que dijo. El Evangelio según Marcos, a falta de un término exacto, podría ser llamado "una breve biografía de nuestro Señor". Sigue un orden cronológico mucho más exacto que Mateo. El parecido entre estos dos Evangelios es muy grande. Marcos también tiene mucho en común con Lucas; peroMateo se parece menos a Lucas que Marcos.


Lucas
Como el autor lo dice específicamente (cap. 1: 1-4), no fue testigo ocular de los acontecimientos que describe. Su Evangelio es más extenso y más completo que cualquiera de los otros. Lucas registra 118 de los 179 sucesos de la Armonía, o sea 66 por ciento. De éstos, 43 son narrados exclusivamente por Lucas. Se refieren principalmente a la infancia y niñez de Jesús (cap. 1-2) y al período de su ministerio en Perea (cap. 9: 51 a 18: 34), al cual Lucas dedica 31 por ciento de su extención. El orden que sigue es más cronológico que el de Mateo, pero no tanto como el de Marcos y, menos aún que Juan. Lucas presenta 26 de las 40 parábolas y 20 de los 35 milagros. Desde un punto de vista histórico, Lucas es más completo que los otros tres Evangelios. Ocupa el primer lugar por su extensión, por ser más completo, por su enfoque, y por el número de milagros y de parábolas que presenta.


Juan
El Evangelio de Juan es casi enteramente diferente, en su alcance y contenido, de los Evangelios sinópticos. Aunque el autor del cuarto Evangelio fue testigo ocular de la vida y ministerio de Jesús desde el principio hasta el fin, menciona sólo 48 de los 179 sucesos que se presentan en la Armonía (27 por ciento), mucho menos que cualquiera de los otros (ver los cap. 20: 30-31; 21:25); pero de esos 48 sucesos 31 son exclusivos de Juan. Si no fuera por el relato de Juan, casi no tendríamos información del primer año del ministerio de Jesús dedicado principalmente a Judea. Y lo que es aún más importante, Juan es el único de los escritores de los Evangelios que parece seguir una secuencia estrictamente cronológica desde el principio hasta el fin, y así proporciona una estructura que hace posible calcular la duración aproximada del ministerio de Jesús.

Teniendo delante de él todo el panorama de la vida de Cristo y de su ministerio, escogió, ante todo, los hechos cruciales y culminantes. Pero en cada caso muestra mayor interés en el significado del acontecimiento que en el acontecimiento mismo, como se ve en cada discurso respectivo. Juan, como Mateo, pero sin duplicación, presenta varios discursos con bastante extensión; sin embargo, los que registra Mateo tratan principalmente del reino de los cielos y del carácter de sus súbditos, en tanto que los de Juan tienen que ver casi exclusivamente con la naturaleza de Jesús como el Hijo de Dios encarnado y con el propósito de su misión terrenal. Juan no es un informador de sermones como Mateo, o un biógrafo como Marcos, o un historiador como Lucas, sino, por sobre todo, un teólogo cuya visión inspirada lo indujo a presentar a Jesús como el Hijo de Dios encarnado.

En la introducción de cada uno de los Evangelios se hallará más información sobre éstos:

MATEO
12.01. Título
12.02. Autor
12.03. Marco histórico
12.04. Tema
12.05. Bosquejo

MARCOS
13.01. Título
13.02. Autor
13.03. Marco histórico
13.04. Tema
13.05. Bosquejo

LUCAS
14.01. Título
14.02. Autor
14.03. Marco histórico
14.04. Tema
14.05. Bosquejo

JUAN
15.01. Título
15.02. Autor
15.03. Marco histórico
15.04. Tema
15.05. Bosquejo

Ver también: "Crítica de las fuentes de los Evangelios sinópticos"; "En busca de una solución para el problema sinóptico" en el blog Criticismo Bíblico).