1.02. Hê koiné dialektos - El idioma griego común

En fonética, gramática, sintaxis y vocabulario, el griego del Nuevo Testamento difiere del de las obras clásicas.

En los siglos XVII y XVIII comenzó un arduo debate de erudición entre los que propugnaban varias explicaciones para este problema.

Los hebraístas atribuían estas diferencias a la influencia del hebreo, pues generalmente se creía que todos los autores del Nuevo Testamento habían sido judíos. Se afirmaba que aunque esos hombres podían escribir en griego, pensaban en hebreo, y por eso eran influidos por su lenguaje semítico. Por lo tanto, se clasificaban como hebraísmos todas las palabras y formas del Nuevo Testamento que no se encuentran en el griego clásico.

Pero los puristas explicaban que, bajo la inspiración del Espíritu Santo, los autores del NT habían usado el griego más puro posible. Mientras sólo se conocieron las obras de los autores clásicos y el NT, no podía resolverse el problema mediante comparaciones con otras obras griegas.

Hacia fines del siglo XIX comenzó una nueva era con el descubrimiento y la publicación de documentos no literarios, escritos mayormente en papiro pero también en alfarería (ostracones). Estos documentos eran cartas y esquelas de gente común, anuncios públicos, facturas y recibos, contratos y licencias.

El griego de estos documentos es sorprendentemente parecido al del Nuevo Testamento. El mérito de haber hecho este descubrimiento decisivo corresponde a Adolf Deissmann, quien en los 40 años posteriores a 1895 demostró en numerosos artículos y libros que el lenguaje de los papiros y ostracones es el mismo del Nuevo Testamento.

Esto significa que los apóstoles escribían en el idioma del pueblo, y no en el de los historiadores, comediógrafos y científicos, lenguaje que hubiera sido completamente extraño para el pueblo común.

La obra de Adolf Deissmann, Light From the Ancient East, presenta muchos ejemplos para demostrar este hecho. Porque era común entre los que hablaban el griego en el Mediterráneo, este idioma del pueblo recibió el nombre de η κοινη διαλεκτος [hê koiné dialektos], o κοινη "koiné" (común) en su forma abreviada, para distinguirlo de diversos dialectos griegos, como el ático, dórico, jónico o eólico. El koiné es una mezcla de estos cuatro dialectos, pero depende más del ático que de los otros.